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Escoliosis

La columna vertebral, o espina dorsal como también es conocida, es una estructura rígida, pero flexible, que mide entre 72 cm y 75 cm en los adultos. En el caso de los huesos superpuestos, que reciben el nombre especial de vértebras, se extiende desde la base del cráneo hasta la pelvis, a la altura del hueso ilíaco, área de transición entre el tronco y los miembros inferiores. De ese conjunto, 24 vértebras son móviles (siete cervicales, 12 torácicas y cinco lumbares). Otras no se mueven. Las cinco sacrales soldadas forman el hueso sacro, que se articula con el cóccix, hueso formado por la fusión de las cuatro vértebras coccígeas situadas en la extremidad inferior de la columna vertebral. Este segmento rígido sirve de apoyo para toda la columna vertebral.

En su mayoría, las vértebras están conectadas entre sí por articulaciones semimóviles, ligamentos y músculos que confieren estabilidad a la columna y hacen posible moverla en todas las direcciones (hacia adelante, hacia atrás, por un lado, por el otro, o girarla sobre el propio eje). Separando una vértebra de la otra, existe una estructura cartilaginosa – el disco intervetebral – que funciona como una especie de amortiguador de goma. En total, son 23. Formados por anillos concéntricos, fibrosos y resistentes que envuelven una sustancia gelatinosa capaz de retener gran cantidad de líquido (núcleo pulposo), los discos intervertebrales impiden la fricción entre las vértebras, ayudan a absorber el impacto, alivian la presión en el interior de la columna vertebral, la superposición de los orificios existentes en el centro de cada vértebra forma una especie de túnel, llamado canal vertebral o medular, por donde pasan los nervios y la médula espinal, una prolongación del sistema nervioso central que tiene como función transmitir los impulsos nerviosos a todo el cuerpo.

La columna vertebral es el eje central del esqueleto humano. Además de su importancia para mantener la postura erecta, posibilitar el movimiento de los miembros superiores e inferiores, proteger la médula espinal, es ella que garantiza soporte al peso del cuerpo, sirve de punto para la fijación para las costillas, ligamentos y músculos dorsales y abriga

Curvaturas normales y curvaturas patológicas

Vista de frente, la columna vertebral parece recta. En la mayoría de los casos, la mayoría de las personas que sufren de la enfermedad de Chagas, en el momento de la muerte, de una S. Estas curvaturas se consideran normales, porque resultan de la adaptación natural del cuerpo humano a posiciones adoptadas en las diferentes fases del desarrollo motor, incluyendo el período embrionario y el nacimiento. En otras palabras: surgen espontáneamente en las personas sanas y pasan a funcionar como un sistema de muelles, fundamental no sólo para mantener el equilibrio, sino también para aliviar el impacto y la sobrecarga que la acción de la gravedad ejerce sobre el cuerpo humano en las posiciones en

Tales alteraciones anatómicas se consideran patológicas, cuando hay reducción o aumento acentuado de una o más curvaturas, lo que compromete la alineación de la columna y perjudica el buen desempeño de sus múltiples funciones. Y más: cualquier desviación en una región de la columna vertebral puede provocar modificaciones en los otros segmentos para compensar la alteración y garantizar el equilibrio.

Se puede decir, por lo tanto, que cifosis y lordosis son ​​desviaciones normales de la columna de acuerdo con la edad en que se manifiesta, la escoliosis sin causa definida puede ser de tres tipos diferentes: infantil (acomete al niño en el primer año de vida), juvenil (se manifiesta a los cinco o seis años) y adolescente (a partir de los diez años). En el momento en que surgió la deformidad, es importante definir el patrón y el pronóstico de la enfermedad, a fin de seleccionar el tratamiento más adecuado para cada caso.

Escoliosis

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La condición no deriva de malos hábitos posturales. Al contrario. Es la curva de la columna propia de la escoliosis que, en muchas situaciones, es responsable de la mala postura, ya que ese tipo de desvío puede provocar alteraciones en todo el cuerpo.

Básicamente, la escoliosis puede ser clasificada en estructural o funcional (no estructural ). En las estructuras, la deformidad ósea está correlacionada con un problema congénito o adquirido, que afecta directamente determinado segmento de la columna y, en la mayoría de los casos, es irreversible. En las funcionales, la estructura ósea permanece preservada. Las curvaturas surgen como manifestación secundaria para compensar los desajustes causados ​​por un disturbio en otra parte del cuerpo, como el crecimiento asimétrico de las piernas, por ejemplo. En general, las curvas funcionales son flexibles y pueden ser corregidas con tratamiento.

Posiblemente de carácter genético y hereditario, la escoliosis puede surgir en cualquier fase de la vida. La edad es considerada uno de los factores de riesgo para la enfermedad, debido al desgaste natural de los huesos, de los discos intervertebrales y de los ligamentos que puede venir con el envejecimiento. El más común, sin embargo, es la aparición de la escoliosis estar asociado al brote de crecimiento que se instala al final de la pubertad y se intensifica en la adolescencia. En este período, la progresión de la anomalía es más rápida y acomete más a las niñas que los niños.

La escoliosis puede ser congénita, causada por la mala formación de los cartílagos de crecimiento de las vértebras o por la fusión de las costillas (arcos costales) gestación o en los recién nacidos. Puede también ser causada por disturbios neuromusculares, como las distrofias musculares y la parálisis cerebral. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), sin embargo, en el 80% de los casos, la causa es idiopática, o sea, su origen aún no ha sido aclarado. Los cuadros más graves de la enfermedad pueden limitar la movilidad de la columna y reducir el espacio del tórax que alberga los órganos de los sistemas respiratorio y cardíaco, impidiendo que funcionen a contento.

Además de la desviación lateral del eje de la columna, la escoliosis puede dejar en el cuerpo del portador algunas muestras típicas de la enfermedad. Los hombros y caderas asimétricos y desnivelados (un lado es más prominente que el otro), tamaño desigual de los miembros inferiores (una pierna más larga que la otra), cintura y caja torácica desviadas hacia uno de los lados del cuerpo, pezones (un más alto que el otro), costillas y escápulas salientes en uno de los lados del tórax.

Los portadores de escoliosis presentan el cuerpo inclinado lateralmente. De las etapas iniciales de la enfermedad hasta el período final del crecimiento, los dolores de espalda suelen ser leves. Con la evolución de la enfermedad, sin embargo, el grado de las desviaciones en el tórax puede aumentar y promover cambios en otras estructuras anatómicas. En este caso, los dolores se ponen fuertes y la enfermedad puede llegar a ser grave e incapacitante.

Es importante resaltar que, en la escoliosis idiopática de la adolescencia, cuanto antes se hace el diagnóstico e incitado el tratamiento, mayores serán las posibilidades de evitar las enfermedades

Causa

La causa de la mayoría de los desviaciones patológicas de la columna vertebral es idiopática, es decir, su origen es oscuro, desconocido. En los casos en que es posible determinar la causa, las desviaciones anormales de la columna pueden tener explicación genética o, entonces, ser provocadas por anomalías congénitas o adquiridas a lo largo de la vida. Pueden, además, estar asociados a alteraciones óseas, musculares o neurológicas del organismo. En el presente estudio se analizaron los resultados de la evaluación de las desviaciones de la columna basándose en el diagnóstico de las desviaciones de la columna basal, en el examen clínico minucioso, con el paciente de frente, de espalda y de perfil, así como en los hallazgos de los exámenes de rayos X de la columna. La radiografía permite medir el grado de las curvaturas e identificar lesiones que afectan a los discos y las articulaciones, así como visualizar signos de fracturas, luxaciones o tumores en esa región del cuerpo. En el caso de la escoliosis, la prueba de Adams (la flexión del tronco hacia adelante, en el caso de la escoliosis, la prueba de Adams (la flexión del tronco hacia adelante y la resonancia magnética para establecer el diagnóstico definitivo y encaminar el tratamiento.

Específicamente en lo que se refiere a la escoliosis, la prueba de Adams (la flexión del tronco hacia adelante y hacia abajo deja visible la curvatura y la giba) se ha mostrado bastante útil para el diagnóstico precoz de la escoliosis idiopática del adolescente (EIA), enfermedad que se manifiesta en la infancia y adolescencia. En la mayoría de los casos, la mayoría de las personas que sufren de esta enfermedad, en el momento de la muerte,

Algunas desviaciones patológicas de columna son asintomáticas. Cuando los signos de la enfermedad se manifiestan, en general, el tratamiento es conservador y toma en consideración las peculiaridades de cada caso en lo que se refiere a la edad del paciente, al grado y patrón de la curvatura, a las características de la deformidad instalada, a la intensidad del dolor . El objetivo es interrumpir la progresión del trastorno, recuperar las funciones de la columna vertebral y aliviar los síntomas. Si es posible identificar la causa del trastorno, la atención debe volverse también para el control de la enfermedad de base. En general, el tratamiento conservador incluye técnicas de fisioterapia, como la RPG – Reeducación Postural Globalizada – ejercicios de estiramiento y para fortalecer la musculatura y la estimulación eléctrica . Los ortesis, como las plantillas y los chalecos ortopédicos, pueden ser útiles para detener la progresión de la curva y, en la medida de lo posible, mantener los huesos y las articulaciones en la posición adecuada.

El tratamiento conservador no excluye el uso de medicamentos antiinflamatorios, analgésicos y – La relajación muscular para aliviar el dolor, como paracetamol, aspirina, ibuprofeno, dipirona, diclofenaco de sodio.

La cirugía para estabilización de la columna vertebral sólo se recomienda para pacientes adultos en situaciones muy especiales. En la escoliosis, por ejemplo, sólo representa una opción para corregir la deformidad, cuando la desviación es superior a 50º, el dolor es intenso y hay comprometimiento de la función pulmonar.

Recomendaciones

con la columna vertebral deben comenzar en la infancia. El niño necesita ser estimulado, en el día a día, a desarrollar una postura correcta, o sea, aquella que demanda menor esfuerzo muscular para garantizar protección para todas las estructuras de la espina dorsal. Adquiridos esos hábitos, lo ideal es que se observen toda la vida. Para ello, es fundamental:

  • Mantener el peso corporal dentro de los patrones ideales para la altura y la edad. La obesidad representa un riesgo para la aparición de las desviaciones de la columna, pues el exceso de peso no sólo altera la posición de equilibrio del cuerpo, como provoca el desgaste de las articulaciones y puede conducir a la calcificación de las vértebras.
  • Evitar el sedentarismo. La práctica regular de ejercicios físicos, desde que bien orientados, representa un recurso importante para fortalecer la musculatura de la espalda, de las caderas y del abdomen y dar sustento a la columna,
  • Adoptar una alimentación sana y variada, rica en calcio, mineral esencial para la salud de los huesos
  • Redobrar los cuidados de protección de la espina dorsal al transportar objetos pesados. En la mayoría de los casos, la mayoría de las personas que sufren de la enfermedad de la médula espinal, no se sienten atrapadas en el cuerpo. la asistencia médica es medida indispensable ante cualquier alteración que pueda sugerir una desviación patológica de la columna,
  • Elegir cuidadosamente el tipo de calzados y la altura de los saltos, para evitar los que pueden comprometer la marcha y forzar las estructuras de la columna vertebral. Ya está probado que saltos excesivamente altos provocan alteraciones en el centro de gravedad del cuerpo, que alteran el posicionamiento de la columna. Para compensar, los hombros se tiran hacia atrás y la cabeza proyectada hacia adelante, lo que provoca un cambio en la angulación de las curvaturas cervical y lumbar. Siempre es bueno recordar que un cambio en una región de la columna vertebral resulta en cambios en toda la columna, a fin de que la posición del tronco y el equilibrio sean preservados.

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